Los alumnos UEM que ganaron la Eurocopa

 

Luis Moser, Gaspar Rosety, Carlos Hierro, Alberto Albarrán y Fabián Bouzas integraron la última mesa redonda de las I Jornadas de Periodismo Deportivo. Foto: Marcos Sanchidrián.

El domingo 1 de julio culminó en Kiev una sufrida Eurocopa que estará presente en nuestra memoria como un hito más de una de las mejores generaciones de deportistas. Este mes de competición será inolvidable para Alberto Albarrán, Carlos Hierro y Fabián Bouzas, alumnos de la Universidad Europea que estuvieron en la Eurocopa de Polonia gracias a una beca de la Real Federación española de Fútbol.

Marcos Sanchidrián

Las I Jornadas de Periodismo Deportivo continuaron el 1 de octubre con una mesa redonda moderada por Luis Moser, profesor de la UEM, Gaspar Rosety, periodista deportivo y profesor de esta Facultad y Alberto Albarrán, Carlos Hierro y Fabián Bouzas,  ex alumnos de la universidad que relataron su experiencia cubriendo un evento de tanta magnitud como becarios pero comportándose como auténticos profesionales.

Una de las conclusiones que se sacaron fue que gracias a las prácticas realizadas en la universidad les ha servido como bagaje para enfrentarse a la realidad de la profesión de una manera más sencilla. “Aunque hay pequeñas diferencias, estar implicado tanto en UEMCOM como en Europea Radio ha servido para adquirir conocimientos que luego hemos aplicado en nuestro trabajo diario”, reconoce Alberto Albarrán.

Gaspar Rosety estuvo en maestro toda la jornada. Después de que el profesor Luis Moser calificara la Facultad de Artes y Comunicación como “la mejor de España, destacando su implicación para formar periodistas deportivos”, Rosety analizó los entresijos de la profesión y transmitió la pasión que todo periodista debe tener en su día a día. “Siempre eres periodista, aunque tengas otras ocupaciones”, resaltó el director de medios de la Federación Española de Fútbol.

Los protagonistas junto a la Eurocopa. Foto: María Valdés.

A continuación, llegó el turno de los jóvenes ponentes que se sentían extrañados al ver a sus compañeros de clase como les escuchaban atentamente. Alberto Albarrán se sentía orgulloso de “empalmar la Eurocopa de Polonia y Ucrania como el Europeo sub 19”.

Carlos Hierro plasmó la pasión que siente por la profesión en su discurso. Dio las gracias y alentó a sus compañeros a que aprovechen las posibilidades que les da la Facultad para completar su aprendizaje. “Aprendimos y disfrutamos observando como es el día a día de la selección y todo lo que la rodea”, espetó Hierro.

Por último, tomó la palabra Fabián Bouzas que afirmó sentirse un “privilegiado porque cubrir un evento de estas características es lo que uno sueña cuando entra a la universidad”. “Hay que tener los ojos bien abiertos para asimilar todo lo que hemos visto, así nos hemos traido un bagaje personal y profesional espectacular”, concluyó.

ARI firma con el Máster de Edición de Revistas Impresas y Digitales

  El Decano de la Facultad de Artes y Comunicación, Luis Calandre y la Directora General de ARI, Yolanda Ausín Castañeda  firmaron este jueves un convenio por el que ambas instituciones se comprometen a poner en marcha el Máster de Edición de Revistas impresas y digitales”, primer Postgrado de estas características en España. El objetivo del Máster es contribuir a reactivar el sector del periodismo y la edición a través de nuevas ideas en el diseño, nuevos conceptos de desarrollo de producto y de nuevos profesionales que quieran reconstruir el futuro de la comunicación. Así lo puso de manifiesto la Directora General de ARI Yolanda Ausín, “las revistas necesitan profesionales preparados que aúnen la pasión del periodismo de calidad con los conocimientos técnicos del actual entorno multimedia y la actitud de trabajar con las redes sociales, este Máster ofrece esa completa preparación”. Yolanda Ausín manifestó la importancia de dicho acuerdo para ambas instituciones.  

De izda. a dcha. Rosa Mª Mateos directora, directora del Master junto al Decano de la Facultad de Artes y Comunicación, Luis Calandre; la Directora General de Ari, Yolanda Ausín y el Director de Área de Periodismo y Lenguas Aplicadas, José Mª Peredo

 El Decano de la Facultad, estuvo acompañado por la directora del  Máster, Rosa Mª Mateos profesora y directora de UEMCOM,  quien manifestó su satisfacción por el acuerdo, “que, permite sumar al proyecto a la principal asociación de empresas editoras de revistas con lo que queda certificada la excelente acogida que ha tenido este postgrado en el sector”, según Luis Calandre. El Decano aprovechó para agradecer al Grupo Zeta su implicación en la presentación del proyecto en junio en la cual estuvo presente el Presidente del grupo, Antonio Asensio y los principales responsables de la gestión editorial, así como el Director de Interviú Alberto Pozas. Este Postgrado también cuenta con la dirección de Fernando G. Blanco, productor del programa Centímetros Cúbicos.   

 Las revistas de calidad, adaptadas a lectores diferentes, conviviendo en formatos impresos y online, proyectando las ideas del siglo XXI, van a ser un instrumento idóneo para el desarrollo del sector. De esta manera se ofrecerá una especialización llena de oportunidades orientadas a la modernización de la gestión, la identificación de nuevos targets, el desarrollo del recorrido online y la adaptación a proyectos multisoporte. El Máster experimentará en la conversión en marca de cualquier medio y en su desarrollo en 360º lo que supone una verdadera innovación para el emprendimiento en el sector periodístico y editorial.

 

Delibes, del periodismo integral a la literatura con mayúsculas

Mohamed Lemrini. Director de UEMCOM News

El mayor piropo que puede recibir el director de un periódico, es que uno de sus subordinados diga de él “… que dirigía la redacción con la elegancia de Von Karajan…”. Y, en este caso, director y subordinado era gente de armas tomar: Miguel Delibes y Manu Leguineche.

Junto a este último, Delibes contó en su redacción con Francisco Umbral, José Jiménez Lozano, José Luis Martín Descalzo, Javier Pérez Pellón, César Alonso de los Ríos y con Emilio Salcedo. Todos ellos espléndidas plumillas de las letras y del periodismo nacional, nacidos en la posguerra y criados a la sombra del franquismo cuando las libertades de opinión y de expresión se hallaban más que reprimidas ahogadas, pisoteadas constantemente por militares de mediana graduación, camisas azules y censores del régimen.

Si la vocación literaria de Miguel Delibes, como se cuenta, nació del estudio del manual de Derecho Mercantil de Joaquín Garrigues, del que decía que “leyendo a Garrigues aprenderán a valorar los objetivos y a escribir con frases justas”, su vocación periodística está íntimamente relacionada con su dedicación a la redacción de sucesos y necrologías, imprimiéndolas seguramente ese carácter de realismo social que tanto ha cultivado, después de haber intentado transformar este realismo, disfrazándolo con la utilización de la caricatura y el humor como armas periodísticas.

En el diario vallisoletano El Norte de Castilla ingresó después de haber pasado por la Escuela de Artes y Oficios y después de estudiar Derecho y Comercio, que le llevó a ejercer el negociado de valores del Banco Castellano, para terminar dedicándose a la docencia del derecho mercantil en la misma escuela donde su padre ostentaba la cátedra de Legislación Mercantil.

Pero el joven Miguel lo tenía muy claro. Nada de lo anterior, exceptuando el periodismo, había llenado su vida. Por ello, recogió sus bártulos y se trasladó a Madrid para estudiar periodismo en la Escuela Oficial, para volver a su ciudad natal a incorporarse como redactor de segunda en su antiguo periódico en 1944.

Delibes ocupó la subdirección del diario en 1952 para luego, seis años después, tomar las riendas del mismo como director hasta su dimisión en 1966 con la llegada de la Ley de Prensa de Fraga, que eliminaba la censura gubernamental previa y responsabilizaba a los directores de diarios y demás publicaciones del control de lo que publicaban; es decir que convertían a los mismos responsables en censores, ahorrándose los sueldos que les correspondería como tal.

Pero, efectivamente, no hay nada más humillante para la profesión periodística que le conviertan a uno en censor, aunque fuera de modo circunstancial. Y para eso, Delibes no estaba por la labor. Dimitió como director para nombrar a un subdirector en funciones, que continuó ejerciendo largos años, mientras Delibes, sin desvincularse del periódico, permaneció ahí muchos años bajo la sombra, inyectando dosis de ánimo, valentía y coraje a la redacción.

Su lucha contra la censura fue tan veraz como feroz, y lo que no podía publicar en su diario lo cambiaba y transformaba para publicarlo como libro, caso por ejemplo de Las ratas, Viejas historias de Castilla la Vieja, etc.

Hablando de Miguel Delibes sí que  puede uno decir que fue un periodista escritor, como un escritor periodista.